- ¿Por qué decidió hacer una exposición en el centro penitenciario de Martutene?
- Profesionalmente, vas buscando espacios que te llenen, que tengan unas características determinadas, en cuanto a volúmenes o situaciones. Mi intención era transmitir a otro tipo de personas a las que nos encontramos diariamente en la calle, un tipo de pilares basados en la comunicación. Se trataría de empezar de cero. Dirigirme a gente a la que, por su situación, no le podría interesar para nada el arte. Esta exposición forma parte de Un recorrido por la vida que voy a realizar en el futuro. Buscando esos nuevos espacios, enseguida pensé en la cárcel.
- Pero mucha gente se preguntará para qué sirve, porque nadie del exterior podrá ver la muestra...
- Ahí está el problema, que consideramos a los internos como nadie. En cambio, son personas, que necesitan nuestra atención, que tienen tiempo para pensar, y a los que les puede ayudar estas iniciativas.
- ¿Cuál ha sido la respuesta de los internos?
- Al principio me dijeron que sería algo difícil y duro, pero la respuesta ha sido maravillosa. Han mostrado un gran respeto, y han querido participar en ella, que era uno de los objetivos.
- ¿El día 28 se celebrará un acto oficial en la cárcel?
- Así es. Coincide con el último día de la muestra. Me han comentado que vendrán responsables públicos pero aún no sé nada concreto.
- ¿Cuál es la siguiente parada de ese Recorrido por la vida que ha planeado?
- Tras Martutene, mi intención es continuar este recorrido en un sitio de culto. Hay una propuesta en el Buen Pastor de Donostia, y después lo llevaré a cabo en un sitio público. Mi idea es realizar otra muestra en un parking céntrico de la ciudad. Un sitio que sea transitado. Este paseo por la vida se une en cadena con otros lugares penitenciarios. Hace escasos días me han confirmado una próxima exposición en el centro penitenciario de Alicante. La idea ha gustado mucho, y creo que este recorrido continuará por las cárceles del Estado. También abordaré otros lugares de culto como sinagogas, mezquitas... Hablamos de un proyecto a largo plazo.
«Queremos abrir la prisión a la sociedad»
Cuando José Mari Moraza propuso hace ya bastantes meses la exposición a los responsables del Centro Penitenciario de Martutene, «nos pareció un lujo. Nos encantó la idea de que un artista reconocido viniera a la cárcel a exponer y a explica su obra», explica la subdirectora de Tratamiento de Martutene. «Nosotros estamos abiertos a este tipo de iniciativas. A abrir la prisión a la sociedad, acercar el mundo de la cultura y enseñar a los presos a utilizar el tiempo libre».
Con la premisa de «acomodar las actuaciones artísticas al medio y al funcionamiento de la cárcel», Moraza subraya que «todo ha salido fluido y rápido. Hace unas semanas, un grupo de internos vino con responsables del centro penitenciario a mi taller de Igeldo y a todos les gustó la idea. Creo que es algo bonito. El público no podrá ver la exposición pero esta muestra es para ellos, para los internos. Personas como tú y como yo que también necesitan una mano».